30/01/2007

Montañita

Antes que nada, pido disculpas a nuestros lectores por el retraso en las nuevas noticias, pero es que hemos estado en sitios donde el internet es absurdamente caro (hasta 3 dòlares una hora) pero absurdamente lento, entonces me parece un robo.
Lo último que supieron es que estábamos en Puerto López, en un hotel que fue una maravilla: hamaca, cama grande con mosquitero (por fin un colchón que no es blandito), acceso a la cocina y al lavadero. Nos dimos un relax de tres días antes de continuar. Conocimos al primer viajero experimentado: Graham Lee tiene más de 60 años, ha estado viajando la mitad de su vida y ahora está jubilado y se dedica a recorrer el mundo. Intercambiamos algo de información (el iba para Colombia) y nos hicimos amigos. El tipo es todo un personaje, nos contó que vivió en Chile varios años, que conoció al Che Guevara, que se escapó de la marina británica.... en fin. Y su generosidad sin límites nos regaló con una guía de Suramérica, de Lonely Planet (las mejores que hay). Eso aquí vale unos 40 o 50 dólares. Como él ya recorrió Suramérica no la necesita. Solo le quitó la parte de Ecuador, Colombia, y Venezuela que es para donde va. Pero eso no nos interesa mucho, así que desde Perú tendremos mucha más información. Estamos felices.
A Montañita llegamos hace dos noches, con la intención de parchar (esto es, vender artesanías en la calle) pero llegamos en mala época, finalizando el fin de semana.
Conclusión: no hemos vendido ni una manilla. Además aquí hay una sobreoferta de artesanías, hay demasiada gente vendiendo, más de los que hay comprando. Y hay gente que ya tiene cancha y saben cómo es la cosa.
Yo estoy aprendiendo a hacer trenzas largas para poner en el pelo (no las de chaquiras, sino trenzas tejidas en macramé para poner en un mechincito de pelo). No me rinde nada, pero al menos Andrés y yo ya tenemos. Estamos pensando que esto de las artesanías no es lo nuestro.
Aquí conocimos a un muchacho de Tulcán que se vino porque le dijeron que esto estaba plagado de extranjeros y él hace cerámicas con motivos indígenas de los pastos. Y collares y de todo, sabe hacer muchas cosas. Dejó a la esposa embarazada en Tulcán y estaba todo nostálgico extrañándola. Nos hicimos buenos amigos y nos acompañamos todo el rato. El tampoco vendió nada (y eso que él sabe de esto). Y también se sentía un poco como mosco en leche, porque este ambiente es de un montón de extranjeros (yo diría 70% argentinos) que vienen a tostarse en la playa y apenas se va el sol se van a los bares que hay en el pueblo. 5 casas de cada 6 son un bar, o un restaurante, o un café.
En fin, el cuento es que entresemana ya nos dijeron que no se hacía nada, así que ya nos estamos yendo, hacia Salinas que es otra playa más al sur yt donde nos dijeron que podríamos recuperar lo que no hicimos acá. Estamos pensando en otras opciones para ganarnos la vida. Tenemos muchas ideas y muchas ganas, y la experiencia aquí de todas formas fue muy divertida.
Luego les escribimos mejor, desde un internet más barato. No les mando fotos porque estos computadores son unas tortugas, ya nos actualizaremos.
A mi familia: ya hice contacto con María Mercedes, gracias.

2 comentarios:

pastor dijo...

Cuando las cosas se hacen con convicción salen bien, y eso es lo que les pasa a ustedes. Es mágico que se encuentren con un viajante experimentado que les obsequie una Lolnely Plante quitándole nada mas las cosas que ustedes no necesitan. Felicitaciones!! Las ventas no siempre ocurren cuando uno quiere, pero sigan insistiendo y ya verán que las existencias de inventarios les van a quedar cortas. La incursión en las trenzas puede ser otro objetivo para ganar algo. La gente que no compra objetos, compra momentos inolvidables y ese puede ser el lema para poder ganar algo. No se preocupen cuando no puedan escribir, pues cuando lo hacen recuperan con creces la información pendiente. Continúen disfrutando y atesorando anécdotas, paisajes y experiencias.
Un abrazote.

Anadelis dijo...

Animo. Las ventas son siempre variables depende de la época y del sitio. No está por demás cambiar de estrategia o de "profesión", pero desde que haya ganas todo se puede. Además puedo comprobar que el Angel guardian está cubriéndoles las espaldas a los dos. Así que adelante mis muchachos.