18/04/2007

Mi Buenos Aires querido

Aunque todavía no tan querido, que estamos recién llegados a esta ciudad enorme y apenas acabamos de comprar la Guía T para tratar de entender cómo funciona el sistema de transporte en un mapa donde todo parecen diagonales aunque las calles que se caminan son siempre rectas, y lo son, claro, pero el mapa es el que nos dice para dónde vamos, y dónde estamos, y a veces cómo pasamos de un sitio a otro y casi siempre sin saber bien cómo. Si a alguien le pareció complicado el mapa de Transmilenio, que no se venga a vivir acá.
Un gran abrazo para nuestros primeros anfitriones: Daniela y Sebastián que, muy queridos, nos fueron a recoger a la estación de trenes (¡llegamos en tren a Buenos Aires, ché!) y nos evitaron el inevitable choque con una ciudad donde, como cualquier capital que se respete, todo queda lejos. Atrás quedó la caminable provincia y ahora en cada esquina hay un café, una boutique, un shop, un restaurante, todo muy internacional, porque nos han dicho las malas lenguas que aquí es más fácil relacionarse con extranjeros que con porteños.
Porteño, a (s. -m/f) Dícese del habitante nativo de Buenos Aires, cuyo acento argentino es todavía más marcado (¿más argentino?), y su carácter debe diferir del oriundo de las provincias, porque todo aquel que viene de provincia, o de afuera, lo ha sentido así. Y digo debe, porque todavía no conocemos porteños en Buenos Aires, a todos los hemos visto afuera, donde todos somos un poco otros.
Nos estamos quedando en Almagro, un barrio que nos ha parecido más bien residencial, refugiados colombianos en la casa donde vive Sebastián (no confundir con el músico malabarista belga de musical acento francés que conocimos en el valle sagrado del Perú). Tenemos un cuarto-taller acondicionado para recibir a viajeros cansados y "necesitados de cariño", como quien dice, y nosotros super felices de no tener que llegar a buscar alojamiento y menos en una ciudad como Buenos Aires, más grande que cualquiera que hayamos conocido, y encima extranjera (ella, no nosotros que llevamos a Colombia en el corazón). Y de que por fin vemos caras conocidas, gente que ya hemos visto antes y que no tienen que preguntar la eterna pregunta de los viajeros recién encontrados "¿y vos de dónde sos?".
Y comimos arepa, después de abandonarla en Ecuador, que era donde se conseguía todavía la masa para hacerla. Y es que Sebastián abrió, hace tres semanas, junto a dos socias colombianas, un restaurante colombiano donde ofrecen los tan añorados fríjoles, agüepanela y hogao, con Petrona Martínez y bandera de Colombia incluida.
Esa es (y lo digo porque ha sido mi primera impresión, que dicen que es la que cuenta) la fascinación de Buenos Aires. Que parece que hay espacio para todo, en esta capital del mundo que se abre a los extranjeros como un abanico. Mejor dicho, y no sé si me van a entender, aquí vos te sentís en Buenos Aires, que no es lo mismo que sentirse en Argentina. Pero llevo aquí menos de veinticuatro horas, quién sabe qué diré mañana.
Y, queridos lectores, los dejo una vez más con la angustia de las fotos no subidas, pero con un cansancio de tres noches mal dormidas y unos cuantos miles de kilómetros que todavía no acabamos de digerir.
Y eso que Argentina es un país casi todo sin montañas (que me corrijan, por favor).

4 comentarios:

pastor dijo...

Hola Muchachos! Enhorabuena la llegada al gran Buenos Aires, con comité de recepción incluído, pues eso les evitó un estres incalculable. Ver caras conocidas después de kilómetros de viaje y largos días sin tener contacto real con personas de confianza, es algo relajante y animador. Gracias de corazón a esos anfitriones que se tomaron el trabajo de hacer una obra de caridad que será recompensada por el Altísimo. Tómense su merecido descanso y luego nos cuentan mas anécdotas, impresiones de esa urbe, y nos envían las fotos prometidas. Recuerden que están en tierra de futbolistas, de manera que disimulen su indiferencia a este deporte. Buen apetito y que las arepas tengan el sabor de nuestra tierra. No bajen los ánimos que apenas comienza la verdadera aventura.

clara maria dijo...

HOLA GENIOS, SE ME AGUARON LOS OJOS AL LEER ESTE COMENTARIO DE LA LEGADA A BUENOS AIRES, SOLO ATINO A DECIR !!!!LO LOGRARON"""". andres, sonia, lo lograron que felicidad por ustedes, de alguna manera se que signigica para ustedes estar alla.
esperamos las fotos, saludes a los anfitriones

Jaya dijo...

hola chicos! no los conozco y ya me caen bien. Soy Jaya, de Couchsurfing, y me encantaria que nos encontraramos en casa (por ejemplo) a tomar un capuccino o algo asi...quien sabe un mate? Si Uds. ceban. jeje
Bueno, les dejo un abrazo

Jaya

Anónimo dijo...

Que bueno que hayan llegado a B. Aires, felicitaciones miles.
Ahora que dicen que están en en B. Aires y no en Argentina, me hicieron acordar de Cabrera Infante que se quejaba, por que él no vivía en Cuba, sino en La Habana.

Un abrazo

El Flaco