3/02/2007

Vuelta perubólica

Chao Ecuador. Hemos replanteado el viaje y vamos a bajar un poco más rápido, conquistar Ushuaia a principios de Marzo (antes de que empiece el invierno) y de ahí subir con más calma.
Conocimos ayer a Julio Machado, un artista cuencano, un maestro, diríamos. Nos regaló plumas de guacamaya y de águila, y tabaco sagrado de los cañari. Sentimos una señal muy clara de que esta decisión que tomamos respecto a nuestro rumbo es la correcta, y también que queremos dedicarnos más a vender las cosas que sabemos y queremos hacer. Ya basta de collares y manillas de chaquiritas. La materia prima que tenemos la usaremos para hacer obsequios, agradecimientos y cosas para nosotros. Vamos a vender caligrafía, runas, tallas en madera y escritos. Todo apunta a que eso es lo que debemos hacer.
Anoche estuvimos de bares, tomando cerveza en uno de los mejores bares de Cuenca: Wunderbar. Jugamos naipes con tres estudiantes de turismo de aquí. Y nos la pegamos con esas Pilsener que son graaandes. (600cc de juguito de cebada; muérete de la envidia, Mario)
Salimos hoy de Cuenca rumbo a Loja, de ahí salimos directamente a Piura en Perú (cruzamos la frontera en el trayecto en bus) y de Piura queremos conseguir transporte directo a Lima (recorremos medio Perú en un día). Esto porque nos parece mejor quedarnos más tiempo en Machu Pichu.
Así que estaremos en un bus los próximos 2 días. Estamos buscando contactos en Lima para hospedarnos 2 noches. Cuando se nos despeguen las nalgas les volvemos a escribir.

2/02/2007

Cada vez más al sur

Hola todos. Les cuento que hay un par de fotos nuevas, el renacimiento de Peludo (lo que pasó es que es muy peludo y mientras pasábamos la costa lo dejamos en el refrigerador para que no se asara, pero ya está aquí de nuevo).
Tenemos 3 contactos en cuenca que no nos pueden hospedar esta noche (otra vez estamos sin hotel). Le compramos a Andrés una chaqueta por 15 dólares en un almacén chino en el que todas las tallas eran números de tres y dos cifras (190/40?).
Y visitamos el museo de arte moderno (no había exposición y solo vimos 5 esculturas mal acomodadas) y el museo del sombrero panamá.
No estamos seguros de si pasar por Vilcabamba (desviándose de Loja), pero sabemos que la frontera con Perú la cruzaremos en Macara (en la sierra y no en la costa como hace toda la horda de mochileros). Pero en Ecuador no nos quedaremos más de dos días.
Según lo visto, esos pueblos del norte de Perú no son muy... mmm no sé pero me late que poco internet. Quizás desaparezcamos de la red por unos días. Ya nos contactaremos de nuevo.

1/02/2007

segundo reporte de salud

Bueno, las cosas no han variado demasiado:
Andrés sigue con sus quemaduras en los brazos, que ahora se le están despellejando. Está orgulloso de sus cicatrices.
Ha tenido dolores de cabeza que atribuimos siempre al calor.
Y el asunto del diente, que ya les comentamos.
 
Sonia ha estado bien en general, ahora es morena. Hoy tuvo un pequeño malestar de estómago al mediodía pero hace 4 horas que se siente bien. Ya no tiene ampolla en el pie, pero le quedó como durita la piel, a lo mejor sí es un callo. Ahora que estamos en clima frío ya no siente los pies hinchados y calientes.
 
estado de ánimo (para los 2): excelente!

A los amigos

Amigos los hay de unos minutos, un par de días, o varios años. Pero todos los amigos son de por vida, porque ocupan siempre un  lugar en nuestro corazón y nuestros recuerdos. Y queremos agradecer a los amigos que hemos conocido hasta aquí. Por enseñarnos poco a poco los secretos de la felicidad, de luchar por los sueños, de tener un ánimo siempre alegre, una actitud siempre optimista, y no dejar que las preocupaciones se asomen a nuestras almas. Por mostrarnos que el miedo es un mal consejero, y que no vale la pena hospedarlo en nosotros.
 
Un gran saludo y un abrazo a Juanita, a Graham Lee, a Luis Miguel, a Iván, a Giovanny. Y a todos los que nos escriben y nos animan desde tierras colombianas, argentinas y españolas. Me olvido de alguien?

Sobre las fotos

Un par de observaciones:
1. Ya nos actualizamos con las fotos nuevas y atrasadas. En este momento estoy terminando de subirlas.
2. Quisiéramos que hubiera más fotos, pero hay ciertos factores determinantes: hay lugares en que no nos parece seguro sacar la cámara por cuestiones de "boletiada". Y mientras estamos de artesanos, ya que nuestros vecinos nos miran raro por ser novatos, no queríamos sumarle a eso el hecho de ser unos pelados artesanos pero tener una cámara digital Sony.

Cunca, la Atenas de Ecuador

O eso decía en un afiche que vimos.
Guayaquil fue lo último que quisimos saber de calor, sed permanente, piel pegajosa y cucarachas grandes. Somos gente de las montañas y decidimos buscar climas más fríos. Viajamos a las 4.30 y vimos el atardecer más largo de nuestras vidas. El bus recorre todo el llano hasta la sierra ye empieza a subir por el parque natural... mmmm, no, me olvidé el nombre. Bueno, pero la carretera lo atraviesa y durante un largoi trayecto solo se ve bosque,. helechos y ninguna casa. Y cuandoi va bien arriba uno descubre que ha subido un montón, pero no hay montañas que cubran la vista a la llanura, y se ve tooodo el valle a lo lejos durante un trayecto de unos 10 o 15 minutos. Justo hacia el occidente, hacia donde se oculta el sol. Entonces vimos el atardecer allá a lo lejos (a las 7.15 todavía se veía un nubarrón rojo allá a lo lejos), y las ciudades con las luces ya encendidas.
Llegamos a Cuenca hacia las 9pm, sin un contacto fijo ni mapa de la ciudad. Adoramos el frío apenas lo sentimos y comimos, adivinen qué? carne! cerca del terminal. Después de averiguar precios en unos hostales con cara de motel, tomamos la determinación de qudarnos en el terminal, que se veía amable. Parece que es costumbre local, pero varias personas pasaron allí la noche. Nosotros, ni cortos ni pererzosos sacamos los sleepings y nos acomodamos en una esquina. El aislamiento térmico de esas cosas es bestial. En algún punto yo me desperté bañada en sudor y tuve que quitarme el saco. Muy a las 5.50am nos despertó el guardia y salimos con un mapa que nos facilitó un chileno en el terminal, hacia el centro histórico.
Plantamos nuestro puestico en 3 lugares diferentes de los cuales nos echaron hasta que nos dejaron hacer en unas escalinatas donde había otros 4 parchando como nosotros. Claro, ellos veteranos y nosotros novatos. De los 4 solo uno es conversable.
Y esta es la historia hasta ahora, mientras yo escribo esto, Andrés cuida el puestico y talla un báculo de madera. Pero nos ha ido mejor que nunca: hoy vendimos 4 dólares. Jajajajaja.

Guayaquil City

Guayaquil City se va a reventar,
Tanto calor no se puede aguantar.
(Manu Chao).
 
Y es verdad. Salimos de Montañita y después de nuestro naufragio, renacimiento y caída como artesanos montañenses decidimos que ya no queríamos más playa, no más arena, no más gente tostándose que están interesados en todo menos en comprar, y no más pescado (después de una semana ya no es divertido) y dijimos: Salinas no, nos vamos a Guayaquil y allá vemos para donde pegamos. Eso y necesitar una ciudad grande para comprar algunos materiales, buscar un dentista, comprar un reloj, y comer carne.
Resultado:
No conseguimos los materiales que buscábamos.
No fuimos al dentista. Ibamos a ir porque a Andrés se le despotilló un diente arreglando una varilla de la carpa que se rompió en Montañita (Ah, no les habíamos contado: como la sal marina se come el metal, cuando fuimos a armar la carpa en Montañita se rompió una de las varillas que hacen que la estructura sea flexible y quede parada. Duramos una hora intentando arreglarla. Finalmente nos dieron un repuesto que tenían en el hotel de sobra, pero enebrar el elástico que sostiene juntas las varillas es todo un bollo. Lo logramos y ahora la carpa está bien, pero nos tomó hora y media).
En fin, a Andrés le estaba doliendo la encía y juraba que se le iba a caer el diente. Yo le dije que era pura impresión. Total, le dejó de doler, y yo le miré y lo que pasa es que se saltó una esquinita. Igual le dije que fuéramos al dentista, por si acaso, pero ya no le duele, y sin dolor no hay quien lo lleve al dentista. Dejamos así hasta una nueva manifestación del asunto. No más comentarios.
Sigo con la lista de Guayaquil:
Compramos un reloj en la calle por 2 dólares y a la media hora no servía. Tuvimos que pagar otros 2 dólares para que le cambiaran la pila. El reloj para despertarnos antes de las 7 porque en los hoteles nunca nos hacen el favor y estamos cansados de perder media mañana por no tener despertador.
Pero sí comimos carne, por fin.
Guayaquil: grande, rápida, caliente, húmeda, a veces bonita, a veces fea. La zona histórica está muy bien cuidada, el malecón es todo un paseo para enamorados (fuimos en la noche), con alamedas, balcones y cafés.
Y caliente.
Y más caliente.